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  Pastores con olor a oveja
 

El Martes Santo por la mañana tiene lugar la llamada Misa Crismal, que es presidida por nuestro Obispo diocesano, y concelebrada por todo nuestro Presbiterio.
 
En ella, los presbíteros renovamos nuestras promesas sacerdotales, se consagra el Santo Crisma (de aquí el nombre de Misa Crismal) y se bendicen los demás óleos que se emplearan durante el año para la administración de algunos de los Sacramentos.
 
La palabra Crisma proviene de latín Chrisma, que significa unción. El crisma es la materia sacramental con la cual son ungidos los nuevos bautizados, los nuevos confirmados, los nuevos sacerdotes y los nuevos obispos.
 
Por ello el pueblo de Dios también es invitado a la participación plena en esta celebración y a ser partícipes de la ministerialdad de Jesús. Dicha consagración del Crisma y de los otros dos aceites ha de ser considerada como una de las manifestaciones de la plenitud sacerdotal del Obispo.
 
El Óleo perfumado, el Santo Crisma, representa al mismo Espíritu Santo, ya que nos es dado junto con sus carismas el día de nuestro bautizo, en nuestra confirmación y en la ordenación de los sacerdotes y obispos.
 
Tabasco necesita de la fragancia de Cristo para poder llevar la Alegría del Evangelio a todos, especialmente a los pobres y excluidos de la sociedad y del mundo que cada vez está más deshumanizado. Necesitamos ser pastores con olor a oveja para que el ministerio de Jesucristo el Señor siga realizándose. El envío que hace el Obispo a las parroquias cuando pone los óleos en manos de los laicos y el párroco encargado de alguna parroquia con ese sentido; que sean sacerdotes, que se consagren al Señor, y a través de esa consagración den nueva vida al mundo.
 
Profetas que no le temen a nada, que anuncien y denuncien especialmente aquello que va en contra del proyecto de Dios. Reyes, es decir servidores, que estén dispuestos a toda obra buena, a regar la semilla del Reino en el mundo, y a ser fermento en la masa para que la vida de Dios no se acabe jamás. En un mundo tan dividido y roto, es importante que retornemos a la fuente.

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